MUSICA y ARAÑA

martes, 10 de noviembre de 2015

FALLECEN AHOGADOS CUATRO ANCIANOS QUE ESTABAN ATADOS EN UNA RESIDENCIA.

Fruto del urbanismo salvaje llevado a cabo en España que ha omitiendo las más elementales normas del Lex Artis constructivo, pudiera estar detrás de la MUERTE de estos cuatro ancianos en la Residencia de Agramun en Lérida, si bien no es una de las causas.
Fruto de esa falta de Lex Artis, se diseña y construye esa residencia en terrenos INUNDABLES. Como en este y otros casos, suele ocurrir que cuando fabricamos a orillas de cauces o en zonas próximas de los ríos, barrancos, etc, una imprevista crecida del río, puede llevar a situaciones de tragedia como la ocurrida en esa Residencia.
Según la Confederación Hidrográfica del Ebro, las lluvias han dejado entre 50 y 60 litros por metro cuadrado, lo que ha provocado una crecida del río IMPRESVISIBLE. La residencia, de 2005, está construida en una ZONA INUNDABLE, al lado del río Sió.

Por otro lado en muchas residencias a las personas con más dependencias, suelen ubicarlos en los peores sitios, donde nadie los vea. En el caso de este Centro, los ancianos estaban en un semisótano.
Los responsables de ese centro, no previnieron una situación de crecida del río Sió. Es más; probablemente, hicieron caso omiso de los avisos de Protección Civil de la crecida rápida del río. La falta de personal en las noches, los ANCIANOS ATADOS A LAS CAMAS y en un semisótano y la crecida del agua, hicieron inevitable la tragedia.
También y como suele ser habitual en nuestro País, donde los ancianos NO IMPORTAN, los Servicios de Inspección, es habitual que NO VEAN NI PREVENGAN NADA.
 

lunes, 27 de julio de 2015

LAS RESIDENCIAS DE ANCIANOS: UN FRACASO DE LA SOCIEDAD Y DE LAS INSTITUCIONES.

Quiero reflejar parte de un artículo que sobre las Residencias de Personas Mayores, se ha publicado en la prensa.
 En el marco de las II Jornadas regionales sobre Garantía y Protección de los Derechos de las Personas Mayores  
El aumento de plazas en residencias de mayores atiende a una demanda obligada e inducida que, según los estudios de la profesora de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Mercedes Tabueña, debería invertirse en favor de otros recursos como las viviendas tuteladas y el acogimiento familiar .La Comarca 09/10/2010 Ciudad Real .

 

Uno de los tres grupos de trabajo participantes en la elaboración del protocolo
La trabajadora social y psicóloga Mercedes Tabueña Lafarga, profesora de Trabajo Social de la UAB, incidió hoy en los ingresos residenciales obligados, como una forma de maltrato de las personas mayores que se ven abocadas a acudir a una residencia por distintos motivos, según expuso en la potencia "Prevención y detección del maltrato en el ámbito comunitario" en el marco de las II Jornadas sobre Garantía y Protección de los Derechos de las Personas Mayores que se celebran en Ciudad Real hoy y mañana.
 
Según Mercedes Tabueña "Los ingresos residenciales deben producirse en última instancia. Pienso que debemos generar dispositivos creativos nuevos o potenciar unos que están pero que no se aplican como el acogimiento familiar o las viviendas tuteladas donde la persona se siente autónoma, acogida y con calidad de vida".
En este sentido, consideró que la visión de las instituciones en todo el país es de que las residencias son "el recurso estrella", sin embargo, pueden interpretarse como un fracaso ya que para los ancianos, que quieren habitar en sus hogares, acudir a las residencias supone el verse apartados y solos. "Si uno pregunta a los mayores dónde quieren vivir, todos responderán que en casa, pero en casa en condiciones. Van a las residencias porque en casa no tienen buenas condiciones, los diseños de las ciudades no están pensados ni para niños ni para mayores, la accesibilidad… ello ayuda a que la persona mayor decida irse a una residencia. Además, porque el día de mañana, si ocurre algo, ellos se preguntarán ‘¿quién me cuida?’ y la respuesta es ‘En la residencia’. Y esto es muy triste", dijo.
 
Sin embargo, en Comunidades Autónomas como el País Vasco ya se están potenciando otros recursos, como el acogimiento en familias o viviendas tuteladas. "Ello requiere profesionales, sobre todo para los casos que requieren atención y para también buscar, captar y formar familias que quieran hacer este tipo de trabajo", advirtió Mercedes Tabueña quien añadió que "hay que validar instrumentos de calidad de los centros residenciales, porque ahora es como si no existieran, y avanzar en todo esto es calidad de vida".
 
Durante la ponencia, Mercedes Tabueña también abordó la negligencia como principal tipo de maltrato, "Lo sufren más los hombres que las mujeres ya que en la actualidad, las ancianas tienen más capacidad de organización que los hombres" y éstos se sienten más desvalidos cuando se quedan solos, y señaló que en las instituciones también se da el maltrato, "pero sólo te enteras cuando una persona finaliza su contrato y es entonces cuando habla, aunque también entiendo que se autoprotegen". En este punto, destacó el silencio como principal reacción de los ancianos ante el maltrato, y también el silencio de los trabajadores, la familia y el entorno.
 
"Hay una minimización del daño" continuó la profesora "no sólo de la gente de a pie, sino también de los profesionales, por eso hace falta informar, formar y conocer los indicadores". Precisamente las II Jornadas Regionales sobre Garantía y Protección de los Derechos de las Personas Mayores, que están organizadas por el Colegio Oficial de Trabajo Social de Castilla La Mancha, pretenden, entre otros objetivos, servir de formación para los profesionales de distintas áreas que, en su día a día, tratan con las personas mayores.

http://www.lacomarcadepuertollano.com/diario/noticia/2010_10_09/07


viernes, 20 de marzo de 2015

LAS DOS CARAS DE LA JUSTICIA EN LA TUTELA AL ANCIANO.


Hace unos meses la prensa publicó una noticia en la que un juzgado de Torremolinos, investigó a instancia de la Fiscalia de Málaga a la cuidadora de un jubilado finlandés, por presunto maltrato y extorsión. La víctima había firmado poco antes de morir tres documentos legando el patrimonio que poseía.
Meses antes la Concejalia de Bienestar Social del Ayuntamiento, había acudido al Ministerio Público al considerar que el hombre debía ingresar en una residencia de ancianos, dado su deterioro físico al no poderse valer por si mismo.
La fiscalia promovió inicialmente unas diligencias informativas de protección de tutela. A medida que reunía información sobre el anciano, se comprobó la existencia de indicios de extorsión y presunto maltrato.


Leida la noticia me lleva hacer una reflexiona en voz alta y plantear la siguiente pregunta: ¿Sí en lugar de ser una cuidadora, la familia o una residencia de ancianos, la Fiscalia actuaría con igual celeridad y rigor?.
En muchas residencias sobre todo privadas, la mayoría de los ancianos que en ellas viven, no tienen familia, ni persona alguna que los visite y por tanto; quien vele por ellos en todos los aspectos. Su patrimonio, cuentas bancarias, etc, está en manos de los responsables del centro, sin que nadie fiscalice su labor. Esas personas, algunas con algún tipo de demencias, enfermedad neurológica, necesitan y deben estar tuteladas por la autoridad.
El anciano que vive en una residencia y que esté en pleno uso de sus facultades, es libre para que le respeten su voluntad y que haga con sus bienes lo que le plazca. Mi duda surge si no existen también algún tipo de extorsión encubierta en estos centros, como los casos que saltan a la luz pública.
Es en este punto dónde crecen mis dudas, sí la Fiscalia, está actuando con la celeridad y el rigor que debiera en beneficio del anciano. Una cosa tengo clara, salvo excepciones, los responsables de las residencias no van a iniciar ese procedimiento.
 
IUSTITIA EST CONTANS ET PERPETUA VOLUNTAS IUS SUUM CUIQUE TRIBUENDI

jueves, 8 de enero de 2015

SILENCIO: MALTRATAMOS ECONOMICAMENTE


EL MALTRATO, es violencia, venga de donde venga e independiente del lugar donde se produzca; ámbito familiar o en instituciones.
Cada vez se constatan más casos que afloran con las mínimas denuncias de este fenómeno oculto del maltrato al anciano, si bien las estadísticas dan cifras muchos más altas del aumento de este tipo de violencia.
El maltrato a los ancianos en residencias, escondido una veces entre la NEGLIGENCIA, la FALTA DE ATENCIÓN O CUIDADOS y otras bajo el ABUSO DE CONFIANZA es un hecho en alza.

El SILENCIO y EL MIEDO de las víctimas, sus familias, de los profesionales bien por acción u omisión, hacen que entre todos el problema subsista y crezca, vulnerando los derechos fundamentales de estas personas.
Los Servicios de Urgencias de los Hospitales, como ya he citado en otras ocasiones; son buenos conocedores de una realidad: como llegan los ancianos bien de un entorno familiar o de residencias, la mayoría de las veces sin una justificación para remitirlos, saturando y colapsando los servicios innecesariamente. Cuando llegará el día que estos profesionales, se impliquen de igual forma que dando la voz de alarma ante el MALTRATO a un menor, la mujer y lo hagan también con el anciano, poniendo los hechos en conocimiento de la fiscalía o los Servicios de Inspección.

Últimamente se están detectando dos fenómenos contrapuestos de utilización del ANCIANO LUCRO CESANTE:
Para compensar la falta de ingresos en la unidad familiar se está retirando de muchas residencias a las ancianos, compensando así la maltrechas economías familiares. Lo que antes era un estorbo hoy es un salvavidas.
En las residencias privadas, para compensar la falta de beneficio y el aumento de costes, se está detectando inusuales, subidas de los alojamientos, movimiento en las cuentas bancarias y testamentos de los ancianos a favor de los responsables de las residencias SIN QUE NADIE INVESTIGUE.
Mientras persista el MIEDO a las represalias, a la lentitud de la Justicia en los procesos, a los grupos de poder económico que se esconden tras las residencias, hace que la víctima siga sufriendo las consecuencias y el maltrato persista.
 
 
Los casos de malos tratos a ancianos se triplican en 20 años
 
 

miércoles, 27 de agosto de 2014

REFLEXIONES EN VOZ ALTA ENTRE EL ANCIANO Y SU CUIDADOR



El día que me veas mayor y ya no sea yo, ten PACIENCIA e intenta ENTENDERME.
Cuando, COMIENDO, me ENSUCIE, cuando NO PUEDA VESTIRME: ten PACIENCIA.

Si, cuando hablo contigo, REPITO las mismas cosas, mil y una veces, NO ME INTERRUMPAS y ESCÚCHAME.
NO ME AVERGÜENCES cuando no quiera ducharme, ni me RIÑAS.
Cuando veas mi IGNORANCIA sobre las nuevas tecnologías, te pido que me des el TIEMPO NECESARIO y no me mires con tu sonrisa BURLONA.
Cuando tengas que DARME de COMER bien, VESTIRME ... y muchas cosas mas, RECUERDA que deben ser el producto del esfuerzo y la PERSEVERANCIA DE LOS DOS.

Cuando en algún momento pierda la MEMORIA o el hilo de nuestra conversación, dame el TIEMPO necesario para RECORDAR, y si no puedo hacerlo, NO TE PONGAS NERVIOSO y simplemente ESCÚCHAME.
Si alguna vez NO QUIERO COMER, NO ME OBLIGUES. Conozco bien cuando lo necesito y cuando.
Cuando mis piernas cansadas NO ME DEJEN CAMINAR, NO ME OBLIGUES y DAME TU MANO amiga.

Y cuando algún día te diga que ya NO QUIERO VIVIR, que QUIERO MORIR, entiende que a mi edad ya no se vive, sino que se SOBREVIVE.

RECUERDA QUE TU TAMIBÉN LLEGARÁS ALGÚN DIA A SER MAYOR, INTENTA PUES COMPRENDERME, AYUDARME CON PACIENCIA YO TE PAGARÉ CON UNA SONRISA, PERO SOBRE TODO TE PIDO QUE; ME RESPETES Y TRATES CON LA DIGNIDAD QUE MEREZCO..

domingo, 8 de junio de 2014

CARTA DESDE UNA RESIDENCIA DE LA TERCERA EDAD


Querido Luis:
Ya ves que te escribo desde una Residencia de Mayores, que, a la postre, no es otra cosa que un NEGOCIO dedicado a los viejos, o mejor dicho, fundamentalmente a SACAR DINERO de los viejos o de sus familias so pretexto de atendernos o de recluirnos al pairo de la vida desquiciante actual y las molestias que nuestros años suelen ocasionar a casi todos.
Y eso que mi caso es bastante atípico, porque fui yo, voluntariamente, quien decidió, hace ya 2 años cuando murió mi mujer, buscar un lugar donde pudieran atenderme, y, de alguna forma, ocultar mis miserias que en ningún caso deseaba fueran atendidas por mis hijos.
  
Para esto soy yo muy mío, Luis. Yo no creo que los hijos tengan la obligación, ni moral ni sentimental, de cuidar y atender mis indignidades. Ni mucho menos. Aunque la VERDAD es que tampoco han hecho, ninguno de los tres, especiales esfuerzos para que yo cambiara de opinión. Más bien al contrario: cuando decidí que no estaba en condiciones de asumir, ni física ni síquicamente, mi soledad y les comuniqué que pretendía irme a una Residencia, no encontré más que facilidades por parte de los tres, y especialmente por parte de una de mis hijas prestadas (¿se llaman nueras, no?), la economista, que enseguida elaboró un plan dinámico para hipotecar mi casa y con el dinero que me rentara poder pagar la Residencia. ¡Ágil que es la muchacha!

En estos dos años que llevo aquí me he deteriorado intensa e íntimamente. Y quizá pueda asumir que me equivoqué al tomar la decisión, porque yo creía que en la Residencia me encontraría al menos con un grupo de personas en parecidas condiciones mentales y culturales que las mías con las que podría relacionarme y comunicarme desde los mismos presupuestos intelectuales y sociales. Pero no, aquí me he encontrado con la enfermedad, el deterioro y la TRISTEZA, básicamente. Y con un olor, Luis, con un olor que se me ha pegado en el alma y que ya no me abandona y me produce náuseas constantes: es el olor de la vejez, el olor de la muerte.

Entiendo que los trabajadores sociales de la Residencia están cumpliendo un trabajo rutinario, Luis, CASI NUNCA VOCACIONAL y casi siempre NO ELEGIDO VOLUNTARIAMENTE, pero me duelen las falsas sonrisas y las falsas caricias que percibo en la mayoría de ellos.

Lo malo, mi amigo, es que no le veo la solución al tema por ningún lado. Por más que lo analizo, al menos yo, no encuentro ninguna salida coherente. Desde luego no estaría dispuesto, bajo ningún concepto, a volver con mi familia y a convertirme en la rémora de sus vidas y de sus afectos. ¡Eso sí que no!

Y aún me queda lo peor con un poco de mala suerte: aún me queda, si no aparece antes algo que lo remedie, el deterioro físico o síquico previsible, la enfermedad discapacitante o la idiocia irreversible, que aún me aterra más, aunque a lo mejor, amigo Luis, como no seré muy consciente de la historia, a lo mejor me es menos bochornosa personalmente.

Se me ocurren otras salidas, desde luego, pero para unas me faltan los medios económicos suficientes, y para otras me falta el valor y me sobran los conceptos morales que durante toda mi vida he ido mamando involuntariamente.

fdo
Luis, Fernando, Antonio o cualquiera de los nombres de ancianos que hay en las residencias y se ven reflejados en esta carta. 
 
 
Del salón en el ángulo oscuro,
de su familia tal vez olvidado,
silencioso y triste,
estaba el anciano.
 
¡Cuánta soledad refleja su rostro,
cuanta lágrimas sus ojos,
esperando que alguien
le tienda la mano y lo escuche!
 

sábado, 31 de mayo de 2014

MALTRATO: MALA PRAXIS MÉDICA
 

Toda actuación asistencial debe constituir una exigencia ética y legalmente exigible. La obligación del médico es una actividad diligente y acomodada a su LEX ARTIS y no al fin de resultados.
La omisión o carencia en utilizar un método de diagnóstico básico en algunos médicos de residencias, es una constante de la impericia y mala praxis con la que actúan estos profesionales.
Así: Diagnostican erróneamente u omisión de métodos de diagnósticos, prescripción tratamientos ineficaces o inadecuados, derivaciones innecesarias e injustificadas a los Servicios de Urgencias y en el peor de los casos hasta recetan incluso por teléfono: Como es mayor, está demente, angustiado y para que se tranquilice porque se está quejando todo el día, que le administren neurolépticos.

Más de una vez se ha dado el caso que al siguiente día, el mèdico se entera que el anciano acabo en el servicio de urgencias por su "consulta on line"  y hasta otra. Otra vez no tendrá tanta suerte y pudiera acabar en el cementerio, en este caso, el galeno certificará que la defunción se debió a causas naturales de la edad.

Otra práctica de "maltrato generalizada" en algunas residencias son las ataduras a los mayores. Al igual que los chutes, también suelen ser por “prescripción médica” y en muchos casos con permiso de la familia, que autoriza la sujeción por miedo. Evidentemente el galeno se cubrirá en salud y recogerá expresamente la autorización familiar, por si viene una inspección. Salvo casos extremos, la mayor parte de las veces estas prácticas son inapropiadas e innecesarias.


Tras ellas se esconde una realidad de INMORALIDADES con un conflicto de intereses de estos médicos que ocultan el maltrato y la desatención al anciano por parte de la residencia, los ratios/trabajadores y la responsabilidad del Centro. Existe una simbiosis entre el médico y la dirección del centro, aquellos son contratados y pagados por la dirección, haciendo que primen otros intereses y ocultándose mutuamente las irregularidades y negligencias cometidas por ambos con los ancianos.

SI TE ENGAÑAN UNA VEZ, CULPA AL OTRO; SÍ TE ENGAÑAN DOS VECES, CULPTATE A TI MISMO.